2009/02/16

La neutralidad de Suecia 3era parte: crisis diplomaticas.

Imagen: Joachim von Ribbentrop ministro del exterior aleman, el fue el encargado de llevar a cabo la agresiva politica diplomatica durante la Alemania nazi.



En esta tercera parte del análisis del articulo sobre la neutralidad sueca, me centrare en como Suecia hizo frente a distintas situaciones diplomáticas, incluidas varias crisis y desacuerdos con Alemania. Pero gracias a un hábil manejo diplomático, lograron apartarse de la guerra y seguir apoyando la causa aliada en secreto.

La primera crisis diplomática que según el autor se presento entre los gobiernos sueco y alemán, su suscitó a principios de 1940. Justo un año y medio antes de que Alemania iniciara la invasión a la URSS, durante esos meses Alemania y la URSS mantenían vigente el tratado bilateral de no agresión. Los servicios de información suecos sabían de antemano que la alianza estaba destinada al fracaso. También en ese año la URSS entro en guerra con Finlandia por una disputa territorial. Ante el temor de que la URSS se apoderara de las minas de níquel finlandesas. Inglaterra y Francia propusieron a Suecia que si este país permitía el paso de tropas aliadas por su territorio, ambas naciones acudirían en defensa de Finlandia. El ministerio del exterior sueco intentó por todos los medios de disuadir a Francia e Inglaterra de realizar una empresa tan arriesgada como la que proponían. Los argumentos suecos eran que seria inviable y muy arriesgado mantener una campaña con líneas de suministro tan larga, además si los aliados atacaban a la URSS esta se podría unir con Alemania para derrotar la alianza anglo-francesa.

Pese a que los Ingleses y Franceses insistieron en su plan de ayuda a Finlandia, e incluso presentaron la solicitud formal de transito el gobierno sueco les negó el paso. Según el autor esta acertada decisión de la diplomacia sueca salvo a los aliados del desastre y del peligro de una alianza germano-soviética. También nos dice que posteriormente los representantes aliados le reconocieron a Suecia lo acertado de dicha decisión.

Otra crisis que el autor describe a detalle fue la que se presento en marzo de 1940, durante esta etapa de tensión diplomática Suecia estuvo a punto de ser invadida por Alemania.

La red de inteligencia Sueca incluía informantes dentro de las altas esferas del estado mayor alemán, fueron los suecos los que advirtieron a los gobiernos de Dinamarca y Noruega que Hitler planeaba invadirlas, cuando Suecia dio esta alarmante noticia tanto en Dinamarca como en Noruega la noticia no fue tomada con mucha seriedad por parecerles increíble, ambos gobiernos se conformaron con explicaciones del ministerio alemán que les aseguro que la movilización tenia como objetivo apoyar la campaña en Holanda. Así entonces nos comenta el autor que la invasión tomo por sorpresa a ambas naciones, lo cual fue visto en Suecia con gran horror la prensa sueca ataco con severidad las acciones de Hitler, lo que despertó sospechas en Alemania sobre la verdadera posición sueca. Antes de que Suecia confirmara su neutralidad amenazo al gobierno alemán que si se efectuaba una invasión a suecia ellos mismos destruirán las fábricas y minas. Esta amenaza enfureció a Hitler quien exigió que Suecia permitiera transportar suministros médicos alemanes hacia Noruega por su territorio. El gobierno sueco se vio obligado a aceptar la petición, sin embargo Hitler también exigió que se permitiera transportar algunos vagones con material militar a lo que Suecia se negó rotundamente. Ante esta negativa Alemania reacciono asegurando que el rechazo a la petición seria considerado con un acto hostil.

Suecia hizo preparativos en caso de una eventual invasión destruyendo todos los puentes entre noruega y sus fronteras. El autor cita una parte del discurso del primer ministro sueco Hansson en el que advertía a sus compatriotas que el rechazo a la petición significaba un peligro inminente de invasión, pero el acceder acarrearía la enemistad del vecino pueblo de noruega y termina textualmente: "En cuanto a mi le vale mas perecer con honor que vivir deshonrada. ¡Debemos rechazar la solicitud!"

El rechazo a la petición germana fue unánime, y sin embargo Alemania se abstuvo de realizar acciones bélicas en contra de Suecia, posiblemente según dice el autor fue debido a que la campaña alemana en Francia ocupo a las fuerzas alemanas por lo que se vieron imposibilitados para invadir Suecia.

El autor menciona varios ejemplos de crisis diplomáticas en las que la neutralidad sueca se veía severamente afectada, sin embargo considere que estos dos ejemplos son bastante representativos, ya que en el primero se observa como Suecia actuó con pragmatismo, a fin de evitar una catástrofe mayor y arriesgando que la vecina nación de Finlandia cayera en manos soviéticas, pero en contraste en el segundo ejemplo es posible observar como los lideres suecos siguieron sus principios y convecciones pese al peligro que significó con el apoyo mayoritario de sus gobernados.

Fuente: Wallace Ralph “Como observó Suecia la neutralidad”, Selecciones del Reader’s Digest, 1946, Tomo XII, No. 71, La Habana, p. 64-73

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ojo con los tiempos: son dos post mínimos por semana, tres obligatorios para que se tenga en cuenta como participación en clase. vas aproximadamente uno cada semana. ojo.

LUPIS ON ICE dijo...

Interesantes artículos. Lamento que se siga tratando a los Alemanes como sinónimos del mal, pero en fin... Sería interesante saber porqué Alemania respeto la neutralidad Sueca, o nos encontramos frente a un posible mal aliado (como la España franquista), que hubiera significado más costoso mantener en pie que señalarla como neutral. Saludos.