2008/12/19

La censura en la prensa, Primera Guerra Mundial.

Corresponsales de guerra durante la Primera Guerra Mundial.

A lo largo del siglo XX las guerras y la prensa son un binomio inseparable, en cuanto comienzan los combates comienza el trabajo del periodista, pero tambien inicia la censura y se ponen en marcha las maquinarias propagandisticas.
La magnitud de la prensa para informar es inversamente proporcional a la magnitud de un conflicto. Mientras mayor es la gravedad de una disputa menor será el espacio de maniobra de los medios. El ejemplo mas notorio es la guerra. Cuando un estado choca contra otro mediante la fuerza de las armas, exige que su prensa se subordine por completo a los intereses nacionales (lo nacional suele definirse por el gobierno en turno). Muchas veces los gobernantes imponen sus aventuras militaristas a las de toda una nación. La justificación de la guerra depende de quien haga la apreciación. En cualquier caso, los intereses nacionales suelen estar mejor servidos por una actividad periodística objetiva que informe los hechos tal y como son. Sin embargo, la historia nos muestra que la libertad de informar se esfuma con las primeras escaramuzas bélicas.

La declaración de Karl von Clausewitz, de que la guerra es una continuación de la política por otros medios, es una sentencia engañosa cuando se refiere ala prensa. Cubrir las disputas políticas es una cosa y otra muy distinta es reportear una guerra.

“Cuando la guerra llega la primera victima es la verdad”, sentencio en 1917 el senador norteamericano Hiriam Johnson. Cuando estallo la Primera Guerra Mundial con la invasión alemana a Bélgica diversos periódicos ávidos de noticias se dispusieron a manipular la información de acuerdo a sus convicciones como el diario de la ciudad alemana de Colonia fue el primero en anunciar la ocupación de Amberes, en su anuncio afirmaba que las campanas habían repicado en honor a los vencedores. En cambio un diario parisino aseguro que los sacerdotes habían sido amenazados para repicar las campanas, la prensa londinense glorifico la resistencia de los sacerdotes a repicar las campanas.

Es posible que el circuito de exageración haya sido iniciativa de los periódicos, algunos muy respetables con el inicio del conflicto comenzaron a actuar mecanismos de control de la prensa desconocidos hasta entonces. Las maquinarias de propaganda utilizaron fundamentos científicos. La manipulación y la censura acallaron a todos los medios noticiosos de los países en guerra. Algunos diarios participaron voluntariamente en la difusión de falsedades o verdades manipuladas, los demás fueron forzados a hacerlo de acuerdo a los intereses de cada país.

Si la propaganda engaño ala gente mucho mas grave fue la censura. En ninguno de los países involucrados en la conflagración pudo informar sobre la realidad atroz que se vivía en los frentes de combate. Nada se dijo sobre la miserable vida en las trincheras ni sobre los miles y miles de jóvenes soldados lanzados al asalto con bayoneta calada sobre posiciones fortificadas inexpugnables.

¿Cuál fue la eficacia de la censura? Para el historiador francés Pierre Albert “gracias a ella la guerra, desprovista de sus horrores, fue presentada en forma tolerable para los civiles y se mantuvo la esperanza pese a incertidumbres del presente".
El coartar la libertad de expresión puede ser sumamente cuestionable desde el punto de vista ético, pero en la visión practica de la guerra se convierte en un mal necesario ya que si la prensa esta subordinada a los gobiernos, ayudara a mantener la cohesión social, y encaminar a los civiles a colaborar con el esfuerzo de guerra, la censura y la propaganda en los medios es una constante en los conflictos modernos, por lo que los medios noticiosos se han convertido en un arma utilizada para combatir al enemigo.


Fuente:
Texto: Sohr, Raul, Historia y poder de la prensa, P. 34-37
Imagen: www.54warcorrespondents-kia-30-ww2.com

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